jueves, abril 05, 2012

Río

¿Por qué motivos se puede secar un río?. ¿Es posible si quiera que el río se seque por completo?. Quizás un río se seque cuando se le acabe el agua. En ese momento la gente dirá: "El río se secó, ya no hay agua en él". Quizás toda el agua se gastó, se ocupó. Pero quizás sea solo que el río ya no quiera dejar pasar agua, ¿estará seco en esta situación?, es decir, no pasa agua porque el río no deja pasar agua. Quizás deja pasar agua cuando nadie lo ve, entonces yo creo que el río nunca esta seco.

Que no se vea pasar agua por donde había un río, no significa que el río este seco. Y más aun, es imposible que este río se seque, porque no hay día ni noche en que en algún momento el río recuerde... y el agua brotará sola y el río seguirá ahi.

sábado, marzo 31, 2012

Madera y Metal

Se cocinar y me gusta hacerlo. Una vez escuche a alguien decir "Cocinar es un arte para el deleite de todos los sentidos". Y le encontré mucha razón.

Algo se sobre cuidar un jardín. por lo menos he visto que tengo talento para eso. Las cosa que hago me resultan.

Se hacer varias cosas más, pero hay un par que me encantan y todavía no aprendo a hacer, trabajar la madera y el metal. Estas son dos cosas que siempre me han llamado mucho la atención. Me gustaría poder armar mis propias cosas de madera, trabajar con ella, crear lo que sea. Lo mismo con el metal, capaz de hacer de todo, hasta espadas para cazar dragones y esas cosas.

Sin embargo, se super poco sobre como manipular estos materiales. Lo poco que se lo aprendí cuando pequeño gracias a mi Tío Pepe. Me gustaría aprender más y voy a aprender más. Sabré hacer cosas con madera y metal tal como mi tío, mi abuelo y mi tata me hubieran enseñado.

viernes, marzo 30, 2012

Papel (3/?)

Andres terminaba la cerveza cuando algo lo hizo mirar hacia la puerta del bar. Escucho una voz familiar que no oía hace bastante tiempo. En la puerta del bar apareció un hombre de baja estatura, no muy corpulento, moreno, pelo corto, ojos pequeños semi rajados, barba candado y un aro en la oreja izquierda. Vestía pantalones negros una polera roja y zapatillas, nada fuera de lo común. Sin embargo su presencia no pasaba desapercibida. Se dirigió a sentarse en una mesa y llamó a alguien para que lo antendiera. En ese momento Andres caminó hacia donde estaba el tipo, se paró en frente de la mesa y dándole un golpe exclamo -¡Hola, tanto tiempo viejo!, ¿ya no se acuerda de mi?- El hombre lo miró sorprendido y le respondió riendo -¿Andres?- La risa era bien grave y áspera, todos podían escucharla en el lugar. -¿Como estas hombre?, ya decía yo que había un olor familiar en este antro. Siéntate y pide algo para tomar- Andres sonrió y se sentó diciendo -Que sorpresa encontrarlo por aca, pidame usted cualquier cosa para tomar, recuerde, el que pide paga- ambos rieron y el hombre respondió -tú no cambias-.

El hombre pidió una cerveza para Andres y se pusieron a conversar sobre sus vidas. El hombre se llamaba Jaime y era bastante mayor que Andres, de ahi que Andres le diga viejo. Se conocieron hace varios años cuando Andres se metió en una pelea donde casi pierde la vida, ese incidente no fue solo una simple pelea para Andres. Lo único que recuerda es que Jaime lo sacó del lugar cuando ya no podía ni mantenerse en pie. Desde ahi son muy buenos amigos y Andres intenta siempre aprender de él cada vez que se encuentran.

Mientras Jaime le contaba sobre su último viaje y las bondades de los paises que habia visitado, notó que Andres estaba ansioso y le dijo -No es casualiad que estes aquí, dime cual es la razón- Andres miró hacia la barra y dijo -Ella es la razón- El viejo rió nuevamente y dijo -Por un momento pensé que había otra razón-. Andres le dijo -pues si la hay-. Y le contó todo lo que pasó la noche anterior, le dijo que algo con esa mujer no era normal, había algo que quería descubrir. En este punto Jaime ya no sonreía y estaba completamente serio. Le preguntó por todos los detalles y dijo -Algo anda mal, tienes razón... peeero ahora vinimos a divertirnos y eso es lo que haremos-. Mientras se paraba volvió a sonreír y le dijo a Andres -Así que ella es la razón, pues vamos a saludar-. Andres se paró y trató de detenerlo, estaba rojo y trataba de afirmar al viejo con todas sus fuerzas. No lo consiguió, en un instante estaban en la barra y el viejo gritó -Este joven aquí presente esta buscando a alguien!-. Andres, rojo, trataba de hacer que el viejo se detuviera. Las personas miraba extrañadas y no sabían que pasaba. Mina simplemente no le prestaba atención al asunto, así que el viejo le dijo -Hey, tu ,si tu. Date vuelta y ven para acá. Le gustas a mi amigo y te quiere decir algo- . A lo que Andres exclamó -¡¡¡QUEEEEE!!!- Mientras le dio un puñetazo al viejo y este salió varios metros hacia atrás y fue a dar al suelo. En ese momento, Mina, que también había escuchado lo que el viejo gritó, se acercó a Andres roja de vergüenza y con una mirada de que algo muy malo iba a pasar. Tomó a Andres de la polera y le dijo -¡¿Cuál es tu problema?!, ¡déjame tranquila ahora y andate!, ¡mira lo que le hiciste a ese pobre viejo loco!- Le dio una cachetada y un grupo de guardias tomó a Andres de los brazos para llevarlo afuera. Andres no se resistió y fue expulsado del bar.

Andres se sentó en la cuneta a esperar que saliera el viejo. Un par de minutos después Jaime salió del lugar muerto de la risa y le dijo -¿Todo salió perfecto no crees?- Andres le respondió -Si claro, ahora Mina cree que soy un imbécil por pegarle a un "viejo loco"-. Jaime se metió la mano al bolsillo y sacó un papel que tenía algo escrito. Mientras se lo pasaba le dijo a Andres -no se que pensará ella, pero me dio esto para ti después que le expliqué que todo había sido mi culpa y que estaba bien, que soy un viejo resistente a los puñetazos de niños-. Andres miró el papel pero no lo leyó enseguida, lo guardó en un bolsillo y le dijo al viejo -Asumo que se dio cuenta de que algo extraño tiene esa mujer-. Jaime asintió con la cabeza y mientras se paraba le dijo -Decirte que no te metas en problemas es una estupidez, simplemente cuídate, ya nos volveremos a ver-. -No te preocupes viejo- respondió Andres.

Después de esto se despidieron y el viejo desapareció a la vuelta de la esquina. Andres siguió sentado en el mismo lugar observando detenidamente el trozo de papel.

sábado, enero 14, 2012

Dar

Se que soy alguien que no puede ofrecer muchas cosas. No tengo dinero, aun no tengo una profesión y no conozco mucho sobre la vida, para saber si quiera que ofrecer.

Eso creo que es el problema, quiero ofrecer todo pera conseguir una sonrisa a cambio, pero no soy capaz de hacerlo. Eso genera un circulo vicioso, y al no poder entregar algo, pienso compensarlo tratando de entregar muchas cosas mas. Así la bola va creciendo y al final se descontrola.

Pero, ¿es necesario que tenga que entregar esas cosas que no tengo?. Ahora lo veo y pienso que no. ¿Que es lo que de verdad tengo para ofrecer?. Tengo esa forma de tratar a alguien y hacer que se sienta especial. Tengo esa energía que hace pensar que las cosas siempre van a estar mejor y tengo la energía para estar ahí siempre. Eso es todo lo que tengo y eso es lo que le gusta a la gente que esta cerca de mi, en mayor o menor medida claro está. Y eso creo que es mas importante que cualquier otra cosa que pueda dar.

Debería enfocarme en entregar eso que PUEDO entregar, eso que puedo ofrecer a cabalidad y bien, eso que te atrajo a mi en un principio y que sin fijarme deje de darte por creer que habia otras cosas mas importantes.

sábado, enero 07, 2012

Tips

Hay dos formas de dejar de extrañar algo o a alguien:

1.- Lo tienes
2.- Ya no te importa

... la vida puede ser muy simple, no la compliques.

miércoles, enero 04, 2012

Caminar

El silencio de la noche
caminantes furtivos.
Sonrisas de tristeza
sentimientos vacíos.

Acaso sin alma vagan
esperando su destino.

Destruyan la noche eterna
destruyan la eternidad.
No escapen del vació
no escapen al más allá.
Quédense esta noche
vengan a caminar
que la vida con el día
nunca llegará

martes, noviembre 29, 2011

La Busqueda (2/?)

Andres pensaba que a veces era bueno salir a pasear sin la moto. Bueno, desde hace un tiempo que se había visto obligado a salir sin ella por un pequeño desperfecto que presentaba la maquina, y que no podría reparar, hasta que llegaran las piezas que encargo al extranjero. Andres es un joven un tanto exigente con ciertas cosas.

Pensaba que era bueno salir sin la moto por lo que había ocurrido la madrugada de ese día. Eran alrededor de las 2 de la tarde y Andres había despertado recién luego de haber llegado a su hogar temprano por la mañana. Se encontraba en su pieza, acostado en su cama y tapado a medias con una sábana blanca. El resto de la ropa de cama estaba en el suelo y los cojines en cualquier lado menos donde debían. El resto de la habitación seguía el mismo orden de la cama. Platos de comida en los muebles, ropa en el suelo, en una silla y encima del televisor. Revistas y libros seguían una distribución similar. En las paredes habían dibujos, posters, fotos y un calendario mostrando un mes que no era el actual. Negras cortinas en las ventanas impedían que la luz entrara con tanta libertad en la habitación, por lo que era posible para Andres dormir hasta avanzadas horas del día sin preocuparse del mundo exterior.

Mientras se levantaba seguía pensando en la joven que había ayudado hace unas horas. Hace rato que no tenía una pelea así, y sabía que no sería la última. Al llegar a la cocina encontró varios platos con comida, era su almuerzo, y una nota que decía -Avisa si vas a llegar tarde-. Se dirigió al baño para tomar una ducha. -A veces es necesario hacer esto- dijo mientras se duchaba, y no podía evitar pensar en aquella joven. Así que optó por hacer lo más lógico que se le ocurrió, la iría a buscar, donde fuera que estuviese. Salió de la ducha, se vistió y fue al patio a ver a su máquina, como él la llamaba. - ¿Sigues ahí eh?, inmóvil, quejándote. Ya te pondrás mejor, te lo prometo- Le dijo a la moto. Volvió adentro, calentó la comida y se dispuso a almorzar. No disfrutó mucho el manjar que se encontraba en la mesa, pues a Andres no le gusta almorzar en soledad, así que comió lo más rápido que pudo y salió de su hogar. Vivía en un barrio normal, un poco peligroso de noche, pero de día nada que resaltara. Comenzó a caminar en dirección al centro de la ciudad, sabía que allí encontraría a la joven de aquel incidente.

Era de locos intentar llegar caminando al centro, pues quedaba un poco lejos, por lo que Andres decidió tomar un bus a su destino. Al subir al bus se sentó junto a una ventana donde no le llegara el sol y se quedo dormido inmediatamente. Sin tener idea de cuánto rato había pasado, despertó y se bajó lo más rápido que pudo del bus, no sabía dónde estaba ni que hacia allí. Un par de segundos después Andres recordó que iba al centro a buscar a aquella joven del día anterior. Miro a su alrededor y se ubico en seguida. Se había pasado un par de cuadras de su destino caminó hacia donde se dirigía. Finalmente llegó a la falda de un pequeño cerro en medio de la ciudad y sentó a esperar en la banca de una plaza.

Eran cerca de las 6 de la tarde y Andres esperaba pacientemente. Por su cabeza seguían pasando las imágenes de la pelea que tuvo, las caras, los sonidos, los olores volvían a su mente y lo ponían un tanto ansioso. Sin previo aviso se levanto de golpe de la banca y dijo en voz alta -Ahí estas- mientras miraba una bus pasar hacia el oriente de la ciudad. Apresuro el paso, cruzo la calle y tomo otro bus en la misma dirección. La mirada de Andres era de alguien muy concentrado, él sabía que no podía perder el rastro así que ignoraba todo lo demás que había a su alrededor. Luego de un momento en le bus se bajó, corrió un par de cuadras y en una esquina, cruzando una calle, vio a la joven que estaba buscando. Vestía jeans azules ajustados y una polera blanca con una símbolo extraño en el pecho. Además llevaba un bolso negro y usaba unas zapatillas un tanto gastadas que en algún momento fueron blancas. Andres solo la siguió de lejos para ver a donde iba. Entro a un bar en una calle pequeña alejada un par de cuadras de la avenida principal, pero Andres se quedo afuera esperando, pensando bien qué hacer.

Paso una hora y Andres, al ver que la joven no salía, entró al bar para saber que sucedía. Al entrar solo vio una típica imagen de un bar, gente en la barra tomando alguna cosa. grupos de gente en mesas conversando, riendo y nada fuera de lo común. Pero no pudo encontrar a la joven por ningún lado. Se sentó en la barra finalmente cuando vio que quien lo iba a atender era exactamente la joven que buscaba. No pudo disimular la sonrisa que apareció en su boca y la joven no pudo evitar sorprenderse con tal encuentro. -Hola de nuevo- dijo Andres. Un tímido hola salió de la boca de la joven seguido por un -Que sorpresa, ¿que vas a querer?-. Andres respondió sin pensarlo -Una cerveza negra por favor-. La joven se la dio y no dijo nada más. Un momento después se acerco a Andres y le dijo -Me llamo Mina, gracias por lo de anoche-. Andres asintió con la cabeza y Mina se alejó a atender a otra persona.

lunes, octubre 17, 2011

Cerro

Tengo ganas de subir al cerro nuevamente. Hace rato que no voy y es bueno hacer eso cada cierto tiempo. Si no voy todavia es porque estoy esperando juntar ciertas cosas para poder ir. Pero creo que deberia dejar de esperar y subir asi nomas, creo que seria mas entretenido hacerlo de esa forma.

lo decidí, voy a subir al cerro uno de estos días. Ojalá este bueno el clima y pueda subir sin problemas.

Lo que vuelva del cerro escribo como lo pasé.

sábado, septiembre 10, 2011

Viaje

Se detuvo completamente en el túnel entre Lo vial y Departamental. Pensé que algo había pasado porque una energía extraña provenía de la parte delantera del metro. No le di demasiada importancia a esa sensación pues al poco tiempo el metro comenzó a avanzar nuevamente y es completamente normal que el metro se detenga en medio de el tunel para ajustar la frecuencia de los trenes.

Iba sentado en el piso del vagón, cosa que hago solo cuando el metro no esta colapsado de gente. Iba al fondo del carro, en la puerta pequeña que sirve para conectar cada vagón. Habia gente sentada en los asientos y gente de pie. Habia jovenes, adultos, ancianos y una que otra guagua. Es decir, un viaje en metro de lo más normal.

Como suele suceder, usaba jeans azules y una polera negra. En mi mochila llevaba mi poleron negro y mi chaqueta de cuero. No prestaba atencion al resto y me entretenia con mis pensamientos. Hasta el momento en que el metro se detuvo en el tunel. Comence a sentir la energia extraña y me puse alerta, pr ocunado el metro reanudo su viaje volvi a mi estado anterior.

Llegó el metro a la estación Departamental, se detuvo, abrió las puertas y en ese preciso instante una turba descontrolada de gente salio corriendo y gritando desde el vagón que estaba adelante del que venia yo. Niños, jóvenes, adultos y ancianos, corrian por el pasillo gritando desesperados. Lo primero que pensé fue: "cresta q wea esta pasando?", y la gente que estaba en mi vagón también comenzó a correr, gritar y salir del tren. Yo pensé que algo muy malo estaba pasando, que el metro se estaba quemando, que había una bomba o que alguien había sacado un arma y amenazaba con disparar. Así que lo mas inteligente que hice, pensando que lo mas probable era la ultima opción fue correrme de donde estaba, no salir al pasillo y me coloque detrás de los asientos que dan a las puertas. Ahí me quede mientras otras personas hacían algo parecido y otras seguían corriendo por el pasillo gritando "guardia! guardia!". Al ver que no sonaban disparos, que no salia humo y que nada había hecho explosión fui hacia adelante del vagón y me asume por una puerta a ver que sucedía. La gente lloraba y otros hacían lo mismo que yo en otras partes. Al mirar vi que los guardias ya habían llegado y tenían a un tipo agarrado que gritaba y pataleaba, no hacían nada por llevárselo de ahí, pero lo retenían contra la pared. Al ver que al final no había nada terrible, pero que el tren no partía y que el tipo al q los guardias tenían agarrado seguía forcejeando y tratando de meterse al tren, me calme. Eso si, no deje de mirar la situación hasta que después de un rato se cerraron las puertas y el tren se puso en movimiento.

Al final no supe que había pasado, solo se que un tipo ebrio, muy flaite, estaba peleando con otro tipo o quizás con mas tipos. Lo mas probable para que desencadenara esa situación de pánico colectivo fue que la cosa se pusiera muy fea. Quizás alguno efectivamente amenazó al resto de la gente de alguna forma, quizás con un arma blanca, quizás con un arma de fuego. Pero eso solo queda en teorias mias. Quizás algun día sepa que fue lo que realmente sucedió.