martes, junio 30, 2015
:)
Una caricia, una mirada... y canciones de borrachos por la calle :)
miércoles, junio 17, 2015
Igual
Va un poco más de tres
pero en el fondo sigue igual
que cuando ese loco nos dimos
después de un fin y de un par
Está igual que la primera vez
que vino después de tres
que fallaron pero llegaron
y en par comenzaron a ser
pero en el fondo sigue igual
que cuando ese loco nos dimos
después de un fin y de un par
Está igual que la primera vez
que vino después de tres
que fallaron pero llegaron
y en par comenzaron a ser
sábado, junio 13, 2015
jueves, junio 11, 2015
Amenaza
Amenazan las nubes
amenaza el viento.
Un cielo rojizo
cubre la noche en silencio.
El viento se apaga
las nubes estallan.
Un sol brillante
y así esto acaba.
martes, junio 09, 2015
Libertad
Una de las definiciones de libertad que me agrada bastante es:
"libertad es no tener nada que perder"...
... lo bueno es que puedo decir que soy libre, total, haga lo que haga.... ya no tengo nada que perder
miércoles, junio 03, 2015
Violencia
La violencia no es solo física... como no todos pueden usar la violencia física, esta es más condenada... sin embargo, si alguien me insulta, eso también es violencia...y desde donde yo lo veo tengo dos opciones: no hacer nada... o responder con un acto de violencia... no me critiquen si respondo con violencia física... lo que pasa es que soy tan estúpido que no me da para aplicar otro tipo de violencia menos condenable...
Ahora bien, lo más probable es que escoja no hacer nada... pero nunca se sabe...
Violencia es violencia... no la use si no espera recibirla
Ahora bien, lo más probable es que escoja no hacer nada... pero nunca se sabe...
Violencia es violencia... no la use si no espera recibirla
lunes, mayo 11, 2015
Nada
Alma desgarrada
alma amputada
vacío en el pecho
alma no encontrada.
Quizás nunca estuvo
quizás no haya nada
qué importa ahora
si en mi no hay nada.
Las luces se apagan
el frío me embriaga
cierro los ojos
me convierto en nada.
alma amputada
vacío en el pecho
alma no encontrada.
Quizás nunca estuvo
quizás no haya nada
qué importa ahora
si en mi no hay nada.
Las luces se apagan
el frío me embriaga
cierro los ojos
me convierto en nada.
martes, mayo 05, 2015
jueves, abril 30, 2015
La Bruja
Ayer en la tarde me subí corriendo al carro del Metro justo antes de que cerraran la puerta, que irresponsabilidad. Al entrar y comenzar a mirar a mi alrededor para ver donde me ubicaba, me encontré de frente, y para sorpresa mía, con una bruja...
...¿Qué?, esperen, ¿Cómo que una bruja?. Sí, una bruja, de esas típicas de cuentos e historias, pero actualizada a este siglo. Cómo la pude reconocer, pues fácil, no en vano he leído varios cuentos y visto varias películas. Calzaba negros zapatos con medio taco y una hebilla cuadrada de color plata. Unas medias negras cubrían lo poco que se veía de sus piernas, las que además, eran cubiertas por una falda con franjas horizontales de color negro y dos tonalidades de grises. Debo agregar, que esta falda le acentuaba la figura de sus largas y flacas piernas. Más arriba llevaba una blusa blanca con botones negros y se cubría con un delgado chaleco negro de hilo con botones dorados. Su piel era blanca, sus ojos negros, nariz fina puntiaguda y sus labios de color carmesí. Su cabello era negro como el azabache, liso y corto hasta la altura del cuello... Todo esto me permitió reconocerla enseguida, era una bruja. Yo lo sabía, y ella sabía que yo lo sabía, pues al cruzar nuestras miradas un frío corrió por mi piel y tuve que mirar a otro lado...
Ahora bien, si estas pruebas no son suficientes para ustedes sobre la existencia de esta bruja, permítanme mencionar, que esta sería la única explicación razonable para entender por qué los hombres que se encontraban en el vagón tenían el aspecto de cerdos con mejillas coloradas y se saboreaban, gruñían y babeaban mientras la miraban. Esto explicaría además el por qué todas las mujeres se habían transformado también en arpías, crueles y maléficas, al solo cruzar la mirada con esta señora... A mi no se me ocurre ninguna otra explicación más que la acción de una bruja.
Al final me bajé en la siguiente estación, me sequé el sudor y me alegré por no haberme transformado. Sin embargo, los nuevos pasajeros sufrieron el mismo destino que los cerdos y arpías que viajaban en el vagón... Que lástima por ellos...
...¿Qué?, esperen, ¿Cómo que una bruja?. Sí, una bruja, de esas típicas de cuentos e historias, pero actualizada a este siglo. Cómo la pude reconocer, pues fácil, no en vano he leído varios cuentos y visto varias películas. Calzaba negros zapatos con medio taco y una hebilla cuadrada de color plata. Unas medias negras cubrían lo poco que se veía de sus piernas, las que además, eran cubiertas por una falda con franjas horizontales de color negro y dos tonalidades de grises. Debo agregar, que esta falda le acentuaba la figura de sus largas y flacas piernas. Más arriba llevaba una blusa blanca con botones negros y se cubría con un delgado chaleco negro de hilo con botones dorados. Su piel era blanca, sus ojos negros, nariz fina puntiaguda y sus labios de color carmesí. Su cabello era negro como el azabache, liso y corto hasta la altura del cuello... Todo esto me permitió reconocerla enseguida, era una bruja. Yo lo sabía, y ella sabía que yo lo sabía, pues al cruzar nuestras miradas un frío corrió por mi piel y tuve que mirar a otro lado...
Ahora bien, si estas pruebas no son suficientes para ustedes sobre la existencia de esta bruja, permítanme mencionar, que esta sería la única explicación razonable para entender por qué los hombres que se encontraban en el vagón tenían el aspecto de cerdos con mejillas coloradas y se saboreaban, gruñían y babeaban mientras la miraban. Esto explicaría además el por qué todas las mujeres se habían transformado también en arpías, crueles y maléficas, al solo cruzar la mirada con esta señora... A mi no se me ocurre ninguna otra explicación más que la acción de una bruja.
Al final me bajé en la siguiente estación, me sequé el sudor y me alegré por no haberme transformado. Sin embargo, los nuevos pasajeros sufrieron el mismo destino que los cerdos y arpías que viajaban en el vagón... Que lástima por ellos...
domingo, abril 12, 2015
Voltear
Caminaba a tomar el metro después de entrenar. Relajado, recién duchado, con el bolso a un lado colgado. De frente hacia mi, venía caminando una joven de rostro tranquilo, sin sonrisa en la cara y mirada calmada. Pasamos uno al lado del otro y nuestras miradas se cruzaron. Yo pasé, ella pasó y a los dos pasos me giré para mirar una última vez. Sorpresa mía cuando al girar, nuestras miradas se volvieron a cruzar. Nos miramos, reímos y quizás hasta nos sonrojamos. Cada uno siguió después su camino, su vida normal. Un flechazo, un pinchazo, y listo, nada más que agregar.
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